El test de Helicobacter pylori es un conjunto de pruebas que se realizan para detectar la presencia de la bacteria H. pylori en el sistema digestivo, especialmente en el estómago y el duodeno.
Esta bacteria puede causar gastritis, úlceras pépticas y, en algunos casos, aumentar el riesgo de cáncer gástrico.
Dependiendo del diagnóstico, se utiliza una combinación de antibióticos y fármacos inhibidores de ácido (como los inhibidores de bomba de protones).
El tratamiento suele durar entre 10 y 14 días, y en algunos casos se requiere un control posterior con prueba de aliento o heces.